Adiós.
Las sales
derramadas en lágrimas,
Formarían un
rio si las juntara,
Ya no
volverás, y no es una lástima,
Es el curso
de la vida, cuando se acaba.
Eva no volverá
jamás a ser costilla.
La hoja caída
del árbol, no volverá a ser tierna,
Tu ronca voz
ya no me hace cosquillas,
Tu cara de
niña, no puede ser eterna.
¿No notaste
que este juego ya no es el mismo?,
¿Que ya no
me divierten tus ojos color miel?,
Que nuestras
voces se pierden en abismos,
Y el frio se
queda erizándome la piel.
No hay comentarios:
Publicar un comentario