Le
cabe una mínima explicación a esta última.
Viendo un canal de televisión argentina, (no
es WALLY`S TV jajaja.), una entrevista a familiares de excombatientes de
Malvinas, entre ellos hubo uno que realmente acaparó mi atención, quizás por su
loca determinación o por el dolor en cada una de sus palabras para quienes podríamos
decir que entendemos algo del Rugby.
Este señor, siendo muy joven, perdió a su hermano en dicha guerra, hermano
con el cual jugaban rugby en el mismo club y división, habló de sus sueños de
jugar en los pumas junto a su hermano y de la frustración que le producía cada
vez que veía la foto del equipo. La locura radica en que desde que este hombre
se enteró del fallecimiento de su hermano carga a todos lados una mochila con una
pelota de rugby dentro, porque dice que si la muerte lo sorprende, se la
llevará para jugar una tocata con él esté donde esté. Lo demás simplemente fue saliendo
solo.
Soldado, rugbier y hermano.
En una bocanada de aire puro,
se tragó un enorme suspiro,
lamentó no tener lo que tuvo,
recordó cuanto había sufrido.
Su habitación quedó vacía,
pero es para él un altar de tributo,
cada vez que llega ese día,
y a su alma invade de nuevo el luto.
Secándose las lágrimas, miró la foto,
y volvió a maldecir esa guerra,
que dejo todos los sueños rotos,
de ovaladas y camisetas con tierra.
Y aunque su cuerpo se quedo en aquel
suelo,
lleva siempre en la mochila, una pelota
intacta,
por si le toca emprender a él el vuelo,
para jugar en el cielo una tocata.
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