miércoles, 29 de diciembre de 2010

MAMÁ


MAMÁ

Duerme…  se encanta tu alma, al sonido del aire apacible que silba un dulce canción,
Siente… como sus frías manos, te acarician, rozando tu sien, tu mejilla y tu mentón,
Caen… ya tus parpados pesados, al compás de un suspiro, de una fuerte exhalación,   
Caes…  rendida a sus pies, te levanta, y te mece en sus brazos, el sueño es todo corazón,
Tus manos… sucumben a la gravedad, hacen un nido en tu pecho para esta ocasión,
La calidez… poco a poco te abandona, y este manto oscuro y gélido te nubla la razón,
Ahora te das cuenta, la parca ya llegó, viene a buscar de tu vida, esta última porción,
La que le corresponde, por toda devoción.
Vuelve… algún día, te estaré esperando, cuéntame si allí están los que se fueron como vos,
Sírvete… una copa, y siéntate a mi mesa, que yo quiero en mi cabeza volver a oír tu voz,
Perdona… si un escalofrío recorre mi espalda,  no estaré acostumbrado a verte de esta parte,
Quiero… saber tantas cosas cuando vengas, quiero saber sobre todo si podre tocarte,
Ahora vete en paz, y busca tu lugar allá, yo seguiré con tu estampa, como un estandarte,
Uh… pasaron varios años ya, y recién logro entender que no vas a venir,
Que… tu manera de acompañarme es otra, me vas guiando, me vas mostrando… los pasos a seguir,  por donde debo ir.


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