DELICTIA CARNIS
Voy por tu cuerpo con la avidez gozosa
de un lobo que demarca su nuevo territorio,
preciso tu latido, tu miel, tu levadura,
el tacto que me brinda tu imagen.
Paraísos encontrados, entre tu piel y mi mano
con su fragancia de tierra lloviznada,
transpiras como un niño que juega entre la niebla.
Gimes y gozas, tus manos son como olas,
tus labios como insectos,
con el abrasado viento de mínimas palabras
me aferro a tus costados, deambulo por tu cuerpo,
convoco en tus fronteras al solapado fuego.
Y tu obedeces cada pedido, así de toque a beso,
de humedad a silencio, te creces en ternura,
te viertes en codicia, aprendo de tus manos
mi resplandor más hondo,
y bebo en tu saliva, mis sales y mi aroma.
En tu mirada asoma, sin solución el final,
es solo cuestión de esperar, hasta la noche llega,
hasta la vida misma se va.
eeehhhhhhh ta gueno este me gusto
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